Jandi Gardiazabal nació en una familia de mujeres habilidosas: sus abuelas, sus tías y, por su puesto, su mamá, eran grandes tejedoras, bordadoras y costureras. Aprendió a tejer a los 8 años, y desde entonces, nunca más paró. Estudió Ingeniería Comercial (UAI Viña del Mar), Diseño de Vestuario (IED Madrid) e Historia del Arte (UAI Santiago). Ha trabajado en diversas marcas chilenas de retail y actualmente hace clases de diseño y de tejido, porque lejos lo que más le apasiona, es tejer. Teje todos los días, aunque sea un par de corridas a palillos o crochet. Y tiene siempre varios proyectos en paralelo: uno a punto de terminar, varios en la mitad y otros tantos en su cabeza, los que están repartidos en distintas bolsas de tela por su casa y su taller.